De paso por Costa Rica

Dicen que no hay nada tan frecuente como un vaso de vino ocasional. Algo parecido pasa con los viajes: en la mayoría acaba siendo más común lo inesperado que lo que habías planeado. Esa sensación tuvimos cuando salimos de San José de Costa Rica rumbo a Puerto Viejo de Talamanca. Costa Rica estaba en nuestro itinerario pero sólo como lugar de paso rápido para llegar a Panamá por tierra. Nos habían contado que era caro, que aunque bonito no sorprendía tanto si venías de otras selvas centroamericanas, que la cultura norteamericana está tan presente allí que choca cuando llegas de Nicaragua, Salvador, Honduras, Guatemala… Y sí, algo o mucho de todo eso hay. Pero aún así no nos arrepentimos de la visita.

Saliendo de San José hacia Puerto Viejo (fue el primer autobús de todo el viaje que salió exactamente a la hora prevista), la carretera cruza una selva tupida, a lo bestia, como si la flora de esta zona se alimentara como aquel súper ratón de la tele del año de mary castaña que era supervitaminado y mineralizado. Pudimos verla de cerca porque un accidente cerró un tramo de la carretera durante una hora.

En esa espera conocimos a dos chicas costarricenses (aclaramos lo de costarricenses porque en el autobús éramos muchos más los extranjeros que los autóctonos) muy divertidas y sobre todo muy, muy entusiastas, a quienes les pareció estupendo que hubiéramos elegido esa zona y no Guanacaste porque, según ellas, los alrededores de Puerto Viejo y el parque nacional de Cahuita es la única zona donde todavía se puede ver la Costa Rica salvaje de hace décadas. “Hay otro ritmo de vida, el de los afrocaribeños, que son quienes viven ahí. Verán cómo les encanta”, dijo una de ellas después de contarnos que cada fin de semana se hacía las cinco o seis horas de autobús que separan San José de Puerto Viejo para aprovechar de la mejor manera posible el sábado y el domingo.

Después vino una retahíla de preguntas sobre España, la crisis, la diferencia entre el euskera y el castellano -su familia alquilaba habitaciones a extranjeros y este año tenían con ellos a un chico vasco que según ella hablaba medio ruso cuando hablaba con su madre por teléfono-, la inseguridad de las grandes ciudades y un largo etcétera de lo más variado hasta que llegamos a Puerto Viejo, un lugar con unos cuantos alojamientos tipo cabaña, varios sitios donde comer, un supermercado y… naturaleza y más naturaleza. Pero sobre todo dos playazas totalmente vírgenes, Punta Uva y Manzanillo, a menos de una hora en bici. Tras el mar, más selva, así que no es raro que mientras caminas por la arena encuentres algún que otro mono, tucanes, pájaros de todos los colores imaginables…

Si buscas algo de fiesta para la noche, aquí también lo tienes fácil: en uno de los restaurantes que han montado unos italianos, Todo es posible, se juntan cada noche los músicos que anden por la zona (profesionales y aficionados) y montan una especie de concierto improvisado con mejor o peor resultado pero donde seguro que acabas echándote unas risas.

Un buen lugar de paso o para pasar más tiempo, según lo que busques. Muchos de los que ahora viven allí llegaron pensando en lo primero y años después, ahí siguen. Como Pierre y Marise, una pareja de canadienses que vinieron a Puerto Viejo de vacaciones y este es su cuarto año allí. O una familia estadounidense que ha montado un restaurante. Además de artistas, buscavidas… La mayoría de ellos, extranjeros. Algo tendrá este lugar…

    Esta entrada fue publicada en Costa Rica y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

    3 respuestas a De paso por Costa Rica

    1. martin dijo:

      San ´José de Costa Rica,Puerto Viejo de Talamanca-Talamanca es un pueblo de Madrid-Parque Nacional de Cahuita,Punta Uva y Manzanillo.Me acuerdo de lo del clàsico …sólo un vestido cansa,con la variedad,se muda la vountad y el espíritu descansa.

    2. sergio dijo:

      kike, a ver si nos afeitamos un poco que al final vas a parecer tu el chupacabras.

    3. Angélica dijo:

      chicos, según vemos os está yendo muy bien y nos alegramos muchisimo, creo que nos estáis enseñando unos lugares preciosos a los que ir y en los que vivir.
      que os vaya genial en vuestra pequeña-gran vuelta.
      un abrazo desde Bilbao de la familia Aguilera-Rica

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

    Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>